jueves 19 de noviembre de 2009

The Kid

Xoves


miércoles 18 de noviembre de 2009


Mércores


sábado 14 de noviembre de 2009

Después de la tormenta siempre viene la calma.

La noche llegaba rabiosa, el viento huracanado dibujaba trazos gruesos de lluvia en el aire.
Los tres nos miramos y pensamos que era osado coger el coche, pero lo cogimos y como pudimos llegamos a nuestra cita.
Una fantástica velada que se prolongó hasta altas horas, degustando los más exquisitos manjares nunca jamás probados, como un sueño o un magnífico vuelo, los placeres de las papilas gustativas cogían un tono orgasmático ¡había merecido la pena!
El regreso fue plácido, el viento y la lluvia habían dejado paso a una noche calma de un cielo estrellado.
Había decidido dejar ya el pañuelo de la cabeza, su pelo estaba crecido y su cara llena de alegría...en una bandeja unas tostadas de pan con aceite y berenjena, pimientito, cebollita y un buen atún.
Julia me había hecho una linda pulsera...pásame unas croquetitas de setas (recogidas por ellos) con.... ¡que buenas! corría el albariño por la mesa de copa a copa.
Mientras mirábamos unas cuántas fotos que él cuidadosamente paso a papel. ¡ Aquel día de verano quedó en nuestra memoria!.
Unos canapés de queso de cabra con.... ¡fantástico!
Y luego los platos exquisitos se fueron sucediendo, hasta aterrizar en el tiramisú, que nadie en el mundo lo hace como ella.
Hablamos y hablamos, reímos, comimos, bebimos y nos trajimos ese calor que da estar entre amigos.

viernes 13 de noviembre de 2009

La gripe y el viento

Bueno yo no sé qué gripe es, si A, B, o Z el caso es que el médico mandó reposo y yo le obedecí sin ningún tipo de problemas. El primer día fue más o menos fastidiado, el segundo y en camita me leí un buen libro, comencé a sentir un gusto inexplicable: la casa estaba en silencio, la trufa dormitaba plácidamente y tan solo movía su pequeño cuerpo ante las excursiones a la cocina, siempre quiere comer, es insaciable, sentí la calma ¡que gustazo! la tos desenfrenada de los días anteriores dio paso a una tos más ligera y el tercer día me leí Persépolis que se hacía esperar.
El viento azota sin tregua, aquí en lo alto siento que la casa va a volar, todo tiembla....bueno pienso hemos superado ya otros azotes malo será que de esta salgamos por los aires. Hoy la ría que siempre guarda esa calma mágica es un mar agitado, hasta tiene olas ¡increíble!
Hi (últimamente he decidido llamarle así ya que él lo abrevia todo, lo imito...parece que le hace gracia) llega de darle un paseo a la trufa, ya está aquí a mi lado pidiendo unas caricias, es insaciable de todo lo bueno.
El viento sigue golpeando.
Hi me dice que el próximo finde va al concierto de Fiti Fitipaldi, ah! pues igual yo también, me mira sorprendido...¿conmigo? no, no tranquilo contigo ni aunque me paguen, le contestó. No me gusta ser desagradable pero es lo que tiene el roce constante con los adolescentes que a veces tienes que ser un poco como ellos...porque es cansino ser maravillosa.
El viento golpea fuertísimo, algo se debió desprender del edificio que bate fuertemente como grandes timbales, menuda orquesta que tenemos hoy. Alerta naranja escuchó en el telediario. Aquí no hay escapatoria...si no vuelvo es que volé.
Me cuenta con mucha simpatía la cajera del súper que puedo hacer la compra por Internet y me la traen a casa, yo que aborrezco la compra de la semana, que me mareo en los pasillos abarrotados, que me  descompongo carreteando las bolsas, pienso esto es para mí. La próxima compra grande la haré por internet y si funciona seré un poco más feliz pues aprovecharé ese tiempo para hacer otras cosas.

Los timbales golpean fuerte, el aire trae un silbido imparable, la casa se mueve y yo aquí escribiendo en mi blog, y con la gripe y el viento.
Hi se maquea , hoy es viernés, con viento, huracán, temporal...él se va con los amigos a la calle ¡maravillosa juventud!